Cartas y Café

Lo que Yalitza Aparicio significa para los cánones de belleza

En los últimos meses Yalitza Aparicio ha dado mucho de qué hablar. Para ser sincera, no suelo seguir medios sobre estrellas de cine, ni de música, ni de otro tipo de farándula. De hecho, considero que me tardé en enterarme de ella. Pero me alegro que al final haya pasado. Y ahora les diré por qué.

Desde niña empecé a oír comentarios negativos sobre mi cuerpo y mi forma de verme. De adolescente recuerdo que compraba la revista Tú y todas las chicas que salían en ellas, no se veían nada como yo, ¿ al revés? Yo no me veía nada como ellas. Creo que hasta cuarto grado de primaria fui más alta que algunas compañeras y compañeros, después todos crecieron y yo me quedé petit. Cuando nuestros cuerpos cambiaron, el mío no cambió igual que el resto de mis amigas. Además de quedarme pequeña, tenía piernas y nalgas anchas, mientras que ellas eran flacas y altas. Esto, más las modelos que veía en todos lados, me hicieron creer que eso era la única manera de ser guapa.

A los 12 años empecé a jugar volleyball, mis entrenadores me dijeron que nunca iba a ser buena porque no medía 180 metros. A los 19 años cambié el volleyball para ser cheerleader, me dijeron que debía bajar de peso, que estaba muy gorda y que además tenía el culo y las piernas muy grandes. En fin. Siempre era muy bajita, muy gorda, muy todo.

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Foto: W Magazine

Tardé aproximadamente 18 años en aceptarme y sentirme orgullosa de cómo me veo y de quien soy. Durante todo ese tiempo fui llamada de todo, negra, fea, chaparra, culona, gorda. Y ahora me vale madres qué es lo que la gente piense de mi cuerpo o de mi persona, lo que no me vale es saber que esas palabras las siguen escuchando niñas y mujeres jóvenes en todo el mundo y de bocas cercanas. Escucharlo constantemente por parte de nuestros familiares, de nuestros amigos y hasta de chicos que hemos rechazado y que han querido herirnos, te jode el autoestima y de verdad te hacen creer que sos fea y que no vales nada.

Hace unos días murió Karl Lagerfeld, un tipo que dicen que odió tanto a las mujeres que les destruyó el autoestima diciéndoles que estaban gordas y las mandó a morirse de hambre. ¿Y qué ha hecho la gente? Llorarle. Odienme, igual me vale madre, pero ¿Creen que sus ridículas lágrimas le quitan o le ponen algo al viejo? Uno, ya se fue y dos, en vida igual le iban a dar igual. Y puede que a Yalitza también le demos igual, pero lo que ella ha venido a hacer, contribuye más a la sociedad que el legado que dejó Lagerfeld.

No soy experta en cine, solamente me encantan las películas, así que de su actuación no puedo decir absolutamente nada. Pero sobre lo que ella representa, tengo mucho que decir. Gracias a la atención que se le ha dado los medios, a nuestros ojos ha llegado alguien diferente. Alguien que viene a romper con los ideales de belleza impuestos por la industria del entretenimiento, que ha sido dominada por hombres, así que nos han hecho a su medida y alguien que te invita a que hagas lo que se te de la gana. Además, es una mujer con el color de las mujeres del continente, que representa a todas las mujeres que la historia ha callado desde la llegada de los colonizadores, algo que le jode a la gente que se siente superior por tener sangre europea y por ser blanca. Y no hablemos de la “falta de experiencia” en la actuación, que hasta envidia y comentarios racistas ha provocado.

Yalitza.La Opinion
Foto: La Opinión

Si Yalitza hubiera aparecido cuando yo era adolescente, no sé si hubiera sido mi modelo a seguir, porque estaba bastante más idiotizada por la influencias de la sociedad, pero seguramente me hubiera dejando pensando en que no tenía nada de malo verme como me veía, en no ser un 0 en pantalones o en vestidos, en no ser tan blanca como mis amigas, en no tener el pelo claro, ni los ojos claros, ni medir 150. Seguramente me hubiera querido más y me hubiera concentrado en seguir soñando con metas que me dijeron que nunca llegaría a alcanzar, así como seguramente a ella se lo dijeron también.

Si te duele que una mujer indígena, morena, pelo negro y chaparra llegue a lo que ella ha llegado, creo que deberíamos chequearnos esa pinche autoestima, porque lo hizo sin los privilegios que te bañan a vos y desafiando todo obstáculo de esta sociedad racista, clasista y con pensamientos de peninsular en pleno siglo XXI.

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